Averías más comunes en instalaciones de gas natural y sus soluciones


Con la llegada del clima frío, es necesario mantener la temperatura en nuestras casas y locales, activar de nuevo el sistema de calefacción es fundamental para no solo proveernos de agua caliente sino para poner en marcha los radiadores y disfrutar de una agradable temperatura.

Tener la caldera en perfectas condiciones nos salvará de muchos disgustos, por eso te vamos a informar sobre las averías más comunes en instalaciones de gas natural. Además, te vamos a enseñar cómo solucionar dichos fallos.

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¿Cuándo hacer la revisión de una caldera?

Todas las instalaciones de gas natural en empresas o casas particulares tienen la obligación de superar una inspección que compruebe la eficiencia y eficacia del suministro. El tiempo de diagnóstico varía según el tipo de caldera, por ejemplo: las convencionales pueden ser revisadas cada dos años, las de suministros gasóleo anualmente, mientras que las calderas con calentadores requieren de un examen cada cinco años.

De forma que, si tu calentador ya ronda estas edades y aún no ha sido inspeccionada, es recomendable que llames al servicio técnico oficial para que verifique que todo se encuentra en orden.

Las averías más comunes

La mayoría de los fallos en un sistema de gas natural son evidentes a simple vista, pero hay otras que localizarlas no es tarea fácil. Cuando la instalación empieza a tener un comportamiento anormal es porque una pequeña avería, difícil de ver, se está haciendo presente, y si no lo corriges a tiempo, en el futuro será muy caro, además de complicado.

Debes tener en cuenta que el mecanismo que hace que una caldera funcione no es invulnerable. Es normal que en algún momento sufra un daño, sin embargo, aquí sabrás cómo solventar los más habituales de manera sencilla.

Problemas en el transformador

Este dispositivo es el encargado de transferir energía eléctrica de circuito en circuito, todas las calderas lo poseen y se encuentran en varios tipos:

  • Transformador de ignición: diseñados para encender los quemadores de gas, son fabricadas con una o dos salidas de tensión.
  • De encendido: es el que activa el transformador de chispa para que aparezca la llama.
  • De chispa: es básicamente la bujía que hace que la caldera se mantenga encendida.

Para reparar este tipo de fallos es ineludible llamar a un especialista, ya que son los únicos que pueden hacer una revisión en esa clase de aparatos.

Circuito de calefacción

Es una de las averías más comunes, el gran problema para solucionarlo es desconocer el tipo de circuito de calefacción, ya que por lo general se encuentra oculta a la vista. Hay tres tipos de circuito según la escala de calefacción para radiadores:

  • Mono-tubular usado para radiadores de agua,
  • Bitubular.
  • Bitubular anillo de Tichelmann.

Independientemente de los radiadores instalados, la instalación del circuito varía según el tipo de vivienda, para repararlo conviene prestar mucha atención a la cantidad de agua, esta debe mantener sus niveles. Cuando algo falla, el circuito empieza a perder demasiada agua. Recuerda revisar todas las tuberías para detectar la anomalía, pero si por el contrario las tuberías se encuentran ocultas, llama a un técnico.

Inconvenientes con el termostato

Gracias al termostato podemos regular la temperatura y mantener tibio nuestro hogar, cuando este dispositivo presenta problemas, el cableado suele ser el causante, la conexión a veces no llega a su destino. Sin embargo, no hay que descartar un problema eléctrico externo. De modo que, si no tienes conocimientos para solventar averías eléctricas del termostato, mejor ponte en contacto con un especialista, por tu propia seguridad y de los que viven en tu casa.

Problemas con la válvula

Otro defecto común en las calderas son las asociadas a la válvula, esta es la encargada de regular el flujo de gas. Para conocer su estado solo debemos fijarnos en la posición de la manilla. Sustituir la válvula es la solución más habitual. No obstante, esta es la tarea de un experto, debido a que la válvula se encuentra permanentemente en contacto con el gas.

El agua no llega a la temperatura deseada

Cuando el agua no alcanza la temperatura deseada, es probable que tengas un problema en la presión. Ten presente que la presión normal de una caldera ronda entre los 1,2 y los 1,5 bares, al encender la presión llega a los 2.

  • Demasiada presión: el exceso de presión se debe a un problema en el vaso de expansión o en la propia válvula de seguridad.
  • Escasez de presión: si no hay suficiente presión, puede que haya una fuga, revisa las uniones en las tuberías, purgadores y radiadores de la instalación. Controla además el sensor y verifica que el presostato del agua esté conectado.

¿Has encontrado la solución al problema con el que te estabas enfrentado? De no ser así, ponerse en contacto con un profesional siempre será la mejor opción.