Tipos de Radiadores Calefacción, Mejores tipos para calefacción

Tipos de Radiadores para Calefacción

Los radiadores son elementos que convierten la temperatura de un espacio determinado permitiendo adaptarlo a un ambiente confortable de trabajo, descanso y otros.

Cada radiador está dirigido específicamente de acuerdo al tipo de funcionamiento. Algunos son para los automóviles, edificios, casas e incluso algunos para electrodomésticos.

Estos también se clasifican por su función de trabajo. En estos casos, pueden ser radiadores de convección (Transmisión de Calor por transferencia) o radiadores de radiación (Transmisión de Energías a través de Ondas).

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Actualmente, se han creado diversos radiadores eléctricos que permiten una mayor eficiencia en el momento de trabajar, mejorando la calidad de vida con características como la reducción de la generación de sonido, aunque cabe la posibilidad de que su mantenimiento sea más riguroso, sin embargo las mejores marcas otorgan al usuario productos más duraderos.

Los radiadores trabajan conjuntamente con los fluidos refrigerantes que se derivan por grupos de acuerdo a su inflamabilidad, toxicidad y función. Por consiguiente, estos tienen ciertos límites de seguridad establecidos.

Algunos radiadores están estipulados para ciertos refrigerantes. Esto es de suma importancia, ya que los elementos del radiador se fuerzan aumentando las probabilidades de producir una avería dentro del mismo y requieren un mantenimiento más constante cuando no realizan su trabajo con el refrigerante adecuado.

Los materiales que se utilizan en la fabricación de los radiadores pueden ser hierro, aluminio o acero. Estos especifican el tipo de trabajo que son capaces de realizar, si es intenso o ligero, ya que ejercerá mayor fricción.

Tipos de radiadores según su fuente de calor

Radiadores de agua

Los radiadores de agua proporcionan calor por conexiones en una caldera. Esta transfiere energías caloríficas hacia el agua con una bomba que permite circular el agua caliente por el circuito cerrado del radiador.

El agua, al calentar el radiador, permite ceder su calor para así volver a la caldera a una temperatura más baja y luego ser recalentada y volver de nuevo al circuito.

Estos radiadores mayormente son de aluminio porque el material adquiere y disipa el calor con mayor facilidad. Estos radiadores son más utilizados en aquellos lugares donde el gas natural sea más eficiente y económico con respecto a la electricidad.

Además, dan la posibilidad de complementar el radiador con un termostato específico. Este regula la entrada de agua al radiador para que no pierda la presión, consiguiendo que este sea más eficiente.

Radiadores eléctricos

Los radiadores eléctricos son los más adecuados para los hogares en los cuales la demanda de calor sea reducida. Algunos ejemplos podrían ser las residencias, apartamentos pequeños e incluso casas situadas en zonas cálidas.

Un factor fascinante es la facilidad de instalación. Ofrecen un ahorro económico mucho mayor y permite al usuario menor gasto en mantenimiento.

Por el contrario, el costo de la electricidad aumenta debido al consumo de energía eléctrica para su funcionamiento. Por eso, se utiliza donde la demanda eléctrica sea menor.

Tipos de Radiadores según su Diseño

Como mencionamos antes, también existen radiadores con diseños diferentes. Esto determina la eficiencia de algunos de ellos.

Radiador de tubos de acero

Se forman por conducciones preparadas de manera vertical, unidas a un almacenador tanto en la parte superior como inferior.

Como son muy resistentes a la presión, son los más ideales para trabajos donde se requiera grandes torques de fuerza y duración, como por ejemplo las industrias y edificios de gran altura.

Tubulares con aletas

Su propósito es aumentar la emisión de calor a la superficie, donde se distingue con aletas. Pueden ser aletas de fleje que se dispersan helicoidalmente sobre el tubo y en algunos casos en discos de acero.

Son ventajosos gracias a que su tamaño es menor aunque tienen la misma potencia. Por el contrario, su principal desventaja se aprecia en el momento de realizar la limpieza del radiador debido a que su diseño es menos práctico.

Paneles planos

Son más compactos y económicos por la relación de precio/potencia. Se denominan como paneles convectores ya que ofrecen la posibilidad de unir varios paneles con chapas conductoras para mejorar la emisión de calor.

Una de las características en su construcción es que suelda 2 chapas de acero para una resistencia de entre 2 y 4 mm de espesor, formando canales permitiendo que el grosor del panel pueda ser de unos 25mm.

Radiadores de mica

Es caracterizado por alcanzar altas temperaturas en menos minutos. Estos emiten el calor mediante la radiación. Tiene una gran resistencia al calor, además de propiedades de conducción térmica a altas temperaturas.

Radiador de aceite

Su fuente de energía es la energía eléctrica, aunque su manera de dar calor es la radiación. Se emplea calentando el aceite en el área metálica del radiador mayormente de aluminio o acero. El calor se transmite por el medio ambiente hacia los usuarios. No obstante, el objetivo de este radiador es calentar, no enfriar.

Para asegurar un mejor radiador de aceite, es primordial elegir un radiador con una potencia de unos 100 vatios, nivel de aislamiento y sistema de seguridad para ofrecer tranquilidad a los beneficiarios.

Radiadores toalleros

Se caracteriza por ocupar menos espacio, colocarse en los baños, secar las toallas y generar calor en el mismo espacio.

Para escoger los radiadores toalleros, se debe medir el baño del usuario para especificar el espacio a ocupar y la potencia. Recuerda que al colocar las toallas húmedas produce pérdida de calor.

Elementos de los Radiadores

Al principio, básicamente eran de hierro fundido para ser más ventajosos respecto a la resistencia a la corrosión. No obstante, en la actualidad se comercializan también las de aluminio.

Aunque tienen el mismo tamaño, hoy son más ligeros y ofrecen una mayor potencia. Por otra parte, tienden a oxidarse más rápido debido al material. Esto puede variar dependiendo del agua o refrigerante que le suministre.

De igual forma, hay radiadores con elementos de plástico pero presentan muchos problemas ya que solo trabajan a bajas temperaturas y presiones.

Tipos de radiadores según el material

Los radiadores están construidos con distintos tipos de materiales para ser capaces de mejorar su rendimiento. Cada material tiene características físicas que reaccionan de diferentes maneras.

Radiadores de hierro fundido

Son muy resistentes y tienen una gran inercia térmica. Pueden conservar el calor durante más tiempo incluso cuando esté apagada. aunque, eso sí, tarda más en calentarse. Estos radiadores pueden resultar un poco más caros.

Radiadores de acero

Estos destacan por tener mayor resistencia a los golpes y corrosión. El calor en la mayoría de los casos es proporcionado por la radiación hasta que alguna materia absorba el calor.

Radiadores de aluminio

Ofrece mayor factibilidad en el momento de proporcionar calor, siendo más eficiente que los demás. Su emisión es por convección. No obstante, su inercia es más baja y mucho menos resistente que los de acero.

Tipos de radiadores según su temperatura

Igualmente, existen diferentes tipos de radiadores que varían en su funcionamiento de acuerdo a la temperatura con la que trabajan. Se pueden conseguir radiadores de alta o de baja temperatura, teniendo estos también diferentes aplicaciones y ventajas al trabajar.

Radiadores de alta temperatura

Los radiadores de alta temperatura fueron los primeros en fabricarse. Estas máquinas llegan a alcanzar temperaturas de hasta 100°C y tienen la función de calentar el agua con una caldera de leña o gas y dirigirla hasta las tuberías que emitirá el calor para calefacción.

Llega a alcanzar temperaturas tan altas, no necesita un gran espacio de emisión de calor y llegan a soportar altas temperaturas de trabajo. La emisión de calor es tanto por radiación como por convección.

Radiadores de baja temperatura

Por otra parte, los radiadores de baja temperatura cumplen con la misma función que los de alta temperatura. La diferencia entre estos dos es que los de baja temperatura, a pesar de trabajar igualmente con energía calórica, no llegan a alcanzar temperaturas superiores a los 60°C.

Por este motivo, es necesario que cubran una mayor superficie de trabajo que les permita emitir mayor área de calor con una graduación constante en su máxima temperatura.

Por supuesto, al trabajar de esta manera, ofrecen un ahorro energético considerable y calientan los espacios de forma más confortable. El salto climático del agua es más sutil. Además, esto contribuye a que no se fuerce la caldera y el trabajo sea menos radical.

Tipos de radiadores según su instalación

Otra forma de diferenciar los radiadores es de acuerdo a su sistema de instalación, encontrándose diferentes sistemas que varían tanto en su combustible como en la forma de transformarlo y en cómo se disponen en el espacio.

Radiadores de gas natural

Siendo una de las energías más económicas y ecológicas, los radiadores de gas natural permiten calentar los espacios de manera gradual para evitar cambios drásticos en la temperatura. Su sistema es sumamente práctico, pues se trata de encender y apagar según se desee calentar la habitación.

Su instalación es sencilla y es necesario contar con una fuente de gas natural común si se trata de un edificio o individual si se trata de una vivienda. Solo necesita la caldera de gas y los diferentes radiadores que se instalarán.

Radiadores de gasoil

Para este caso sucede al igual que los radiadores de gas natural. Es necesario que una empresa experta en la materia realice la instalación y garantice los mecanismos de seguridad que te permitirán utilizar el equipo con confianza.

Para la instalación de estos radiadores se necesita depósito de gasoil, circuito de tuberías y radiadores. Es una de las mejores opciones para las viviendas a las que no llega gas natural, siendo la única diferencia con los radiadores de gas natural que estos necesitan un depósito de combustible que debe ser abastecido continuamente.

Radiadores Eléctricos

Suelen ser los más prácticos y fáciles de instalar, ya que su instalación consiste en ubicar los radiadores donde se desea calentar y alimentarlos con electricidad.

Es una de sus ventajas más grandes, pero también implica una gran inversión ya que suelen ser bastante caros, ya que dependen en su totalidad de la electricidad. No obstante, son una opción bastante limpia y cómoda.

¿Qué radiadores elegir?

Todas estas opciones han sido creadas en función de satisfacer las diferentes necesidades de las personas y de los espacios en los que se requiere la instalación de los radiadores. Por eso, es aconsejable que en cada caso se identifique qué es lo más conveniente en el momento de instalar los radiadores.

Algunos aspectos esenciales a identificar para saber qué radiadores instalar son:

  • El tipo de espacio o vivienda: Si es un edificio, una vivienda unifamiliar o una oficina. Todo esto ayudará a reducir las opciones a considerar.
  • El combustible que se utilizará: Para algunos habrá combustibles que pueden resultar sumamente caros o difíciles de utilizar. También puede haber algunos casos en los que no se tenga acceso a ciertos tipos de combustibles.

Hacer estas consideraciones y otras te ayudarán a decidirte por el tipo de radiador que más te convengan y te sea de utilidad.

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